02 de junio de 2020

Margarita Canio y el cielo mapuche

Se viene el taller “Astronomía Mapuche: perspectivas sobre el wetripantu y eclipses solares en Wallmapu” facilitado por la kimeltuchefe Margarita Canio en el marco de las actividades Ficwallmapu, que hemos adaptado a la modalidad en línea. Antes de este encuentro, la entrevistamos para difundir su kudaw/trabajo y la importancia que tiene la recopilación que ha hecho del kimün mapuche en torno a la observación del wenumapu. 

La lamngen Margarita Canio Llanquinao proviene del territorio Cusaco, lof mapu Truf Truf, Temuco. Se ha dedicado a la enseñanza y a la investigación a través del tukulpan dungu, que, según sus palabras, es la metodología que ha utilizado para acercarse profundamente al kimün mapuche: por un lado a través de la oralidad, la conversación profunda, el establecimiento de relaciones con lamngen y sus saberes y también a través del trabajo con archivos históricos.  Uno de los resultados de su camino es el libro “Wenumapu: astronomía y cosmología mapuche” (Pozo y Canio, Ocho Libros Editores. 2014), que contiene una sistematización del kimün mapuche sobre el cielo, sus astros y nuestra relación con ellos. 

Conversamos con Margarita antes del taller de Astronomía mapuche que será realizado este 3 de junio de manera virtual, debido a las condiciones que enfrentamos por el virus Covid 19. Sesión que será grabada para que esté disponible de manera gratuita en la sección educación de nuestro sitio web. Sobre los inicios de su trabajo en torno al cielo mapuche, de las dificultades para relevar nuestro kimün ante la impronta colonizadora del conocimiento occidental, de cómo espera celebrar el próximo we tripantu dialogamos con esta querida kimeltuchefe con quien ya hemos compartido mates y talleres desde Ficwallmapu. 

Lamngen, cuéntenos sobre este acercamiento a la astronomía mapuche.

Bueno, como disciplina no existe la astronomía mapuche, porque cae dentro de la etnoastronomía,  área que ha estado centrada en los conocimientos astronómicos de los pueblos originarios del norte, de centro américa y de la zona andina, de lo que el mundo de la antropología y arqueología han considerado tradicionalmente “civilizaciones”. Cuando se plantea la astronomía mapuche por allá por el 2007, 2008 mucha gente lo veía como una cosa anecdótica.

¿Quiénes comienzan a relevar el estudio de estos conocimientos en esa época? 

Investigadores mapuche y no mapuche,  era el tiempo cuando se estaban desarrollando los programas de estudio para la enseñanza primaria. Nos juntamos un grupo de profesores porque se estaban sistematizando y evaluando estos contenidos de los Programas para la enseñanza de la lengua y cultura mapuche en los colegios, planes que venían desde el Ministerio de educación.

Ahí se plantearon varios contenidos, entre ellos la astronomía mapuche y de ahí para adelante. Era un tema poco trabajado, no había mucho y si no hubiese estado Rosita Huenchulaf no se hubiese hablado en profundidad del tema. Había un trabajo llamado “Tiempo y espacio” que trabajaba esto de manera básica.

Y usted ¿cómo se interesó en investigar sobre esta temática?

Cuando continuamos con el programa me interesó profundizar en estos temas, para mí era nuevo hablar de astronomía mapuche. Ese modo no está instalado en la tradición oral, es algo cotidiano,  la gente actúa no más, dice no más. Cuando habla de wütrul poñi/las  pléyades, habla porque sabe que hay algo ahí, pero no se cuestiona, es un conocimiento que se ha ido transmitiendo cotidianamente. 

Lo que a mí me llevó a asumir esta responsabilidad es darme cuenta que eran contenidos que no estaban trabajados y que se proyectaban enormemente  para la enseñanza en los colegios y para el público en general. Era necesario poner en valor el conocimiento astronómico mapuche en igualdad  de condiciones con el conocimiento occidental,  estoy hablando del año 2009, 2010.

El interés por trabajar esos contenidos se viene dando hace rato, especialmente desde los profesores en el área de la interculturalidad, que vienen cuestionando los contenidos occidentales que se enseñan en la escuela que son colonizadores e invisibilizan los conocimientos indígenas, sobre todo en la mirada astronómica.

Cuéntenos sobre el libro Wenumapu, ¿cómo se trabajó este material único en tanto sistematización de kimün mapuche sobre astronomía?

Toda elaboración de material concreto siempre conlleva un sufrimiento, dijo alguien por ahí jajaja. Fue interesante porque yo tenía miedo por los cuestionamientos que pueden surgir, que uno está en un espacio donde se apodera de los saberes y un montón de cosas, pero yo sabía y sabíamos quienes estábamos trabajando en ese tema que ese material iba a servir un montón.

Es un trabajo que no estaba pensado  para académicos, para que publicaran artículos científicos sino para público general, pero principalmente que fuera una contribución a los procesos de enseñanza en la escuela. 

La primera parte es una revisión bibliográfica de documentos en archivo que viene a ser una introducción a la astronomía indígena, según las definiciones de Lehmann-Nitsche, en este caso que es uno de los primeros que hace indagaciones en el sur de américa, principalmente en el lado argentino. Luego, el libro comprende  el núcleo central del saber astronómico que son las memorias de las personas mapuche de cada territorio y la puesta en valor de su experiencia en torno al cielo a través de distintas formas de comunicación, el nütram, el piam, el pewma. En el libro aparecen los nombres de cada una/o de quienes compartieron su saber en torno a la astronomía mapuche.

Lo más importante es que este material está pensado para el público en general, es un tema interesante, donde se le encuentra sentido en la vida, en la cotidianidad de la gente de las sociedades. 

¿Cómo sería ese sentido?

Viene a fundamentar por qué la gente celebra. Ahora se reivindicó el we tripantu, antes la gente celebraba San Juan y había una serie de confusiones porque decían “no, porque la celebración es por San Juan y está asociada a la Biblia”, no había una definición clara. Si bien las organizaciones de los años ochenta y noventa venían definiendo el proceso de reivindicación del tema mapuche,  no estaba claro. Entonces cuando se instala la astronomía mapuche marca un precedente de que hay fundamento y  que tiene que ver con el conocimiento cosmológico y astronómico; como saber que  a partir de ahí es que ocurre el fenómeno natural del cambio de ciclo, de que el sol retorna al sur del Wallmapu.

¿Cuál es la importancia de que se conozca la astronomía mapuche?

Debe haber un respeto por el territorio. Reconocer la existencia del territorio histórico del pueblo mapuche como pueblo y luego conocer ese territorio, así nos vamos a dar cuenta que hay espacios específicos que de acuerdo a su contexto, a su entorno geográfico, tienen una relación propia con el cielo. No va a ser lo mismo mirar el cielo desde la cordillera que mirar el cielo desde el mar,  son comportamientos distintos que tienen  una matriz que es el conocimiento en torno al wenu mapu.

Si partimos con este respeto al territorio como pueblo mapuche y los territorios específicos sería dar un paso adelante en torno al reconocimiento de los saberes de nuestro pueblo mapuche, en este caso sobre la astronomía. 

Sobre el próximo we tripantu, ¿cómo nos acercamos al inicio del cambio ciclo en estos tiempos de pandemia?

El otro día estuvimos hablando con mi familia, y aquí en el contexto más cercano la gente va a celebrar así como ha hecho desde hace mucho tiempo, que es en familia, con la rogativa en la mañana, la preparación de las comidas y eso va a ser  emotivo como siempre. Las comunidades que celebran más colectivamente probablemente no lo hagan, en mi caso más cercano va a haber más recogimiento. 

Nos sumamos a lo que suelen hacer los machis y las machis, que su rogativa siempre está orientada a que sea un mejor tiempo el que viene, con esto de la pandemia también. Siempre se pide que todos los seres que están arriba, las estrellas y los astros no nos abandonen en este momento complicado que vivimos. Acá se da que ante cualquier catástrofe se recurre al nguillatun, que se hace de manera colectiva, que se hace en grupo o de manera familiar  y el we tripantu se da para eso. Hay personas que se lo van a tomar de manera muy natural, que van a celebrar porque  tiene de todo esto, si bien estamos en un momento complejo, pero no podemos dejar de celebrar. 

La gente va a estar muy pendiente y dentro de su llellipun va a pedir que este tiempo que estamos viviendo mejore, que weza newen/malas energías cambie, que tengamos mejor año, que ningún familiar se nos vaya en el contexto de la pandemia, que los mapuche y no mapuche puedan reivindicarse con su ser y con su espacio natural, con su gente, con sus amigos, con su tierra. 

Video resumen: Taller “Mongen mew taiñ piwke tukulpantuayiñ mapuche kimün” con Margarita Canio en Angol. 

Entrevista de Interferencia: Margarita Canio sobre los eclipses desde la perspectiva mapuche.

  • Cine indígena en línea
    Dado el contexto sanitario en Chile, la agenda del festival de cine se reformuló, por lo que invitan a conocer la cinematografía de los pueblos ancestrales mediante su página web www.ficwallmapu.cl, donde se pueden ver con acceso liberado cerca de cien títulos destacados del cine indígena actual.

 

**Esta iniciativa cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de su Programa Otras Instituciones Colaboradoras.

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