05 de junio de 2019

Desaparecidos en Wallmapu: muestra fotográfica y documental de Ficwallmapu en Río Negro

El Festival Internacioal de Cine Indígena del Wallmapu (FICWALLMAPU) presente en Fiske Menuko (Río Negro) trae a la memoria los casos de Solano y Huenante, dos jóvenes en Ngulu Mapu (Chile) y Puel Mapu (Argentina) donde el fotoperiodismo y el cine documental dialogan con un mismo problema: la impunidad de los Estados.

El domingo 16 de junio, el relato visual que propone Nicolás Soto Guerra en el corto documental “La lluvia fue testigo” (Chile) y la muestra de fotoperiodismo, “¿Cómo desaparecer a una golondrina?” (Argentina) se encuentran para visualizar los mecanismo y los dispositivos que activan los Estados nacionales para desaparecer y encubrir la desaparición forzada de dos jóvenes originarios dentro del territorio mapuche (Wallmapu).

 

Revalorizando, por un lado, el relato oral de los familiares de las víctimas y visualizando, por otro, el rostro anónimo de los victimarios. ¿Se tratan éstas desapariciones de hechos aislados, arbitrarios y fortuitos? ¿O más bien responden a un proyecto de país por parte de los Estados comprometidos? ¿Qué lugar comunicacional tuvieron éstas dos desapariciones a diferencia de otros casos ocurridos en Chile y Argentina? ¿Qué representación jurídica y comunicacional tienen las personas pertenecientes a los pueblos originarios dentro de los territorios nacionales del Wallmapu? ¿Cómo opera el concepto de otredad que redefinen los Estados nacionales sobre las víctimas?

 

Daniel Solano es un joven guaraní y trabajador rural que desapareció la madrugada del 5 de noviembre de 2011, luego que la policía de Río Negro (Argentina) lo sacara a los golpes del boliche bailache Macuba, ubicado en Choele Choel (Río Negro). Y si bien, en este caso, existe una condena firme en contra de los siete policías que participaron en el homicidio y la desaparición forzada del joven oriundo de Tartagal (Salta), aún hoy los policías se mantienen en libertad, cumpliendo sus funciones como agentes de la institución policial. En este contexto, resulta imposible omitir, como a partir de este caso, quedaron al descubierto los vínculos y la asociación delictiva que se ha establecido (históricamente) entre las fuerzas de seguridad nacional, el poder jurídico (jueces, fiscales y abogadas) y el poder empresarial (incluyendo el gremio de trabajadores rurales).

 

José Huenante Huenante es un joven mapuche que desapareció en Puerto Montt (Chile)  el 3 de septiembre de 2005, luego de que, durante un operativo policial, una radiopatrulla de Carabineros de Chile se lo llevara, sin saber hasta la fecha el paradero final del joven que en ese momento tenía 16 años. A diferencia del caso de Daniel Solano, por la desaparición de José Huenante no existen personas imputadas, mucho menos se ha desarrollado un juicio y una investigación necesaria para reconstruir los hechos. Es en este vacío jurídico y comunicacional en que Nicolás Soto Guerra ingresa con su corto documental “La lluvia fue testigo” retomando el relato oral de las personas que conocieron a José Huenante y visualizando de forma poética el territorio que lo vio crecer, sin descuidar con ello, su rol comunicacional.

Al respecto Soto Guerra advierte: “Recién hace tres años atrás el canal nacional TVN, realizó un reportaje dentro del programa ‘Informe Especial’, que habla del caso Huenante y rescata antecedentes que más o menos nosotros hablamos en nuestro documental. ¡Tuvieron que pasar casi 12 años para que un medio de televisión de cobertura nacional diera a conocer este caso!”.

 

El cortometraje documental “La lluvia fue testigo” de Nicolás Soto Guerra (Puerto Montt, Chile) sobre la desaparición del joven mapuche José Huenante y la muestra de fotoperiodismo “¿Cómo desaparecer una golondrina? Retratos de violencia en la mal llamada patagonia argentina” del periodista y azentufe Gustavo Figueroa (Neuquén, Argentina) irrumpen en comunión dentro de una ciudad violentamente nombrada General Roca, para seguir formulando interrogantes en torno a estas dos desapariciones ocurridas a ambos lados de la cordillera por parte de las fuerzas represivas del Estado chileno y argentino.

 

¿Cómo el fotoperiodismo y el cine documental irrumpen en la realidad social para visibilizar hechos de violencia ejecutados sobre los y las jóvenes pertenecientes a los pueblos originarios de Abya Yala? En este ejercicio de visibilización, ¿qué lugar tiene el retrato y el relato oral? ¿Qué características visuales tienen en común los retratados, es decir, las víctimas? ¿Cómo el relato oral de los familiares de las víctimas logran convertirse en testimonio y documento histórico de atentados, que lejos de ser hechos aislados, responden a proyectos de desarrollo de los paises de Latinoamerica? ¿Cómo registran y documentan los medios masivos estan formas de violencia? ¿Cuál es la relación de los medios con los propios Estados?

 

La actividad será desarrollada en Fiske Menuko (Kuru Leufu, Puelmapu) en el marco del Festival Internacional de Cine Indígena del Wallmapu, Ficwallmapu, el 16 de junio de 2019, en un ámbito de conversatorio, en donde los y las participantes puedan presenciar el material documental, pero también intercambiar ideas y relatos con respecto a estas causas.

 

Acompañará la actividad el autor de la muestra de fotoperiodismo Gustavo Figueroa y la feria Uinotutuaiñ pu folil (Volviendo a las raíces).

 

 

Lugar: 


Biblioteca de arte y cultura popular de la Estación de Fiske Menuko (9 de julio 960).
Conomograma:

14:00 horas: Exposición fotoperiodismo: ¿Cómo desaparecer una golondrina?

15:30 horas: Presentación musical de Maxi Flores.

16:30 horas: Identidad(es), territorio y etnocidio: Conversación con Gustavo Figueroa

18:00 horas: “La lluvia fue testigo” (documental de Nicolás Soto Guerra)

19:00 horas: Presentación musical del Dúo Eluney.

 

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